Áridas sabanas del occidente de Falcón
Ahora nuestro destino eran las costas del occidente de Falcón para descubrir algunos de los interesantes secretos que encierran estas extensiones planas de desiertos cubiertos de cardones, tunas y cujíes. Llegamos hasta la población de Borojó desde donde comenzó el amplio recorrido por las distintas parroquias que conforman el municipio Buchivacoa que dan hacia la costa, como lo son Borojó, Capatárida y Zazárida, por lo que el recorrido fue amplio y de gran cantidad, no solo de paisajes sino de anécdotas de nuestra historia, desde la prehistoria hasta la Federación.
Estas desérticas sabanas fueron el hábitat de muchos animales prehistóricos, como lo demuestran la gran cantidad de fósiles hallados a todo lo largo y ancho del occidente falconiano, encontrándose algunos de ellos aunque no lo creas, dentro de los mas grandes del mundo; un roedor y una tortuga que mide mas de 2 mts la cual es exhibida en el Museo de Ciencias de Caracas. Igualmente tenemos un sinnumero de piezas de alfarería, herramientas y puntas de flechas de los hombres que aquí habitaron, los Caquetios fue la raza de indígenas que aquí encontraron los españoles y de su lengua se deben los nombres de estos lares, casas e iglesias de la colonia, casas donde durmió y bailo el Libertador y la ultima batalla de la guerra de Federación, como para resumir el tesoro histórico que estas tierras guardan.

Comenzamos bien temprano saliendo desde Borojó hacia sus costas en busca de la desembocadura del río Borojó, en su encuentro disfrutamos de lo enorme de las áridas planicies y la espesura de los cardones y cujíes, los chivos nos pasaban en manadas como indicándonos el camino y el revoloteo de los alcaravanes y caricares nos indicaban que éramos extraños en estos lugares. Poco a poco llegamos al mágico lugar que circunda la desembocadura del rio, el verde resalta de lo árido de todo el terreno circundante como un oasis secreto. Encontramos en nuestro andar los médanos de Borobo, una extensa formación paralela a la costa y de forma lineal casi perfecta.
Al pasar por Capatárida seguimos a Puerto Gutiérrez y en Zazárida visitamos su puerto donde día a día gran cantidad de barcos entran y salen de su faena. Visitamos también el Faro de Borojó y la casona de Tarana donde bailo el Libertador.
Así transcurrió nuestra visita a estos parajes, entre ir y venir para no perdernos de ningún lugar interesante, sorprendiéndonos como siempre de los rincones maravillosos que guarda esta, nuestra Venezuela.












