Chichiriviche de la Costa
Chichiriviche de la Costa es un típico pueblo costero escondido en una apacible bahía en el litoral central del estado Vargas, reúne lo exuberante de la montaña de la cordillera y en un hermoso valle surge este pequeño poblado lleno de las más antiguas tradiciones de la gente que fundo este escondido paraíso del Caribe Venezolano.

Vista de la Bahía desde lo alto
Temprano salimos de Caracas con rumbo a La Guaira y tomamos al oeste del estado Vargas para llegar a nuestro destino; Chichiriviche, pueblo de pescadores que desde hace ya muchos años estamos visitando, prácticamente crecimos en este apartado paraíso, y siempre venimos a relajarnos de la rutina y stress diario, el clima esta vez se encontraba extraño; todo nublado en pleno verano, pero esto no nos freno en modo alguno para ir a disfrutar de nuestro paseo. Ya entre la montaña comenzamos nuestro descenso y ahí estaba, la hermosa playa que desde lo alto nos da la bienvenida, nos detuvimos a contemplarla y disfrutar la brisa marina que nos apuraba por terminar de llegar a disfrutar sus aguas.

El pueblo
Desde hace muchos años Chichiriviche es un paraíso para los amantes de la playa y los deportes acuáticos, sobre todo el Buceo, varias operadoras prestan aquí sus servicios, los apneítas disfrutan mucho sus cristalinas aguas, y los pescadores siempre consiguen algo, simplemente disfrutar de la playa ya es relajante, su gente amable y cordial presta sus servicios de toldos, sillas, comidas y paseos en lancha.
Continuamos nuestro paseo hacia el pueblo mismo que esta internado arriba en el valle, un camino entre frondosos caobas nos desconectan del ambiente playero, pues lo frondoso de su bosque continua mas allá del pueblo. Aquí recorrimos su calle exaltada por la vieja casona y la iglesia en lo mas alto, además de la cordialidad de su gente y la tranquilidad que aquí se vive. Luego seguimos mas arriba del pueblo por la carretera que serpentea con el rio y que conduce a las montañas de la Colonia Tovar en el estado Aragua, entre bosques y sembradíos disfrutamos un rato las refrescantes aguas, para luego regresar una vez mas a la playa y seguir caminándola, esta ves a la otra punta donde accedimos hasta la virgen del Carmen que custodia la Bahía y nos brinda una vista fenomenal de la playa, luego disfrutamos del atardecer que aunque el clima nublado persistió todo el día, el sol se asomo un instante para regocijarnos y como agradeciendo nuestra visita una vez mas a esta nuestra playa de toda la vida.


















